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Llegó Street View a City Bell

El año pasado me sorprendió ver en las calles de City Bell el vehículo que utiliza Google Maps para fotografiar lo que se ve en las calles de las grandes ciudades...  


Estos vehículos están equipados con sofisticados equipos informáticos, cámaras y GPS, de forma tal que van tomando fotografías de 360 grados y georeferenciándolas, para después poder verlas desde el sitio http://maps.google.com.ar o la aplicación Google Earth.

Anoche, después de un año de espera, mi hija encontró la foto de mi casa y me avisó que finalmente pueden verse las imágenes de City Bell (y creo yo, las de todas las calles asfaltadas del partido de La Plata)

Imagen Street View de la Estaciónde City Bell

Para poder buscar tu casa tenés que ingresar a http://maps.google.com.ar y ubicarte sobre tu barrio (arrastrando el mapa, girándolo, alejándote o acercándote usando los controles del lado izquierdo).


Lo siguente es arrastrar el hombrecito naranja que aparece en los controles por arriba del plano.  Cuando hagas esto se van a pintar de azul todas las calles fotografiadas y disponibles.  Ubicá las sombra verde justo en tu calle y listo... a pasear...


Con este sevicio algunos sienten violada su intimidad o arriesgada su seguridad... ese será otro tema sobre el que vamos a poder opinar ahora, cuando ya no se puede hacer nada...

Visita del Ministro de Defensa a la Agr Com 601

El día miércoles 30 visitó la Agrupación de Comunicaciones 601 el Ministro de Defensa, Ing. Agustín Rossi.
El funcionario viene visitando regularmente distintas unidades de todo el país y esta presencia en la mayor unidad de comunicaciones del Ejército permitió que expusiera sobre los proyectos inmediatos relacionados con la defensa y se interiorizara sobre las actividades que se desarrollan en esta guarnición militar.
En su mensaje destacó la participación de la Agrupación con personal y medios durante las inundaciones del año 2003 y las permanentes tareas de la fuerza en apoyo a la comunidad sin dejar de lado la misión específica.
Mencionó también los permanentes desafíos de la defensa, como son el control del espacio aéreo, litoral marítimo y fronteras, el desarrollo tecnológico y la participación en misiones de paz.  También se refirió a la necesidad de poner a la Defensa al servicio de la protección de los recursos naturales.
Al finalizar su alocución el Ministro pudo revistar equipamiento de comunicaciones desplegado en la plaza de armas.  Muchas de las cabinas expuestas fueron concebidas y construídas y son mantenidas en dependencias de este cuartel.
Tropas del B Mant Com 601 luciendo el nuevo uniforme
Declaraciones a la prensa local
Presentación de suboficiales
Revista a los equipos
Parte del material presentado

Efemérides: 13 de julio

Día Nacional de las Telecomunicaciones
City Bell y las telecomunicaciones (III)


Ya hicimos referencia al protagonismo que tuvieron dos sitios geográficos ubicados dentro de la Estancia Grande de los Bell en la historia de las telecomunicaciones nacionales.

En nuestra primera entrada repasamos los inicios de la historia de las telecomunicaciones, originada en la comunicación de señales telegráficas mediante cables. En la Argentina las primeras líneas telegráficas nacieron acompañando el recorrido de las vías de los ferrocarriles a partir del año 1857.  Para superar la barrera impuesta por el Río de La Plata, en el año 1866 se instaló el primer cable subfluvial de América del Sur entre Colonia (Uruguay) y Punta Lara.  La relación con la historia local viene dada porque desde el año 1851, todas las tierras bajas ubicadas entre el camino Centenario y el río (Suertes de Bañado) habían sido compradas por George Bell a la familia Wright. (Ver entrada)

El segundo hito al que hicimos referencia ya tiene que ver con las comunicaciones por ondas de radio y se ubica en el actual Parque Ecológico Municipal.  Allí, entre los años 1935 y 1970, funcionó la Planta Receptora de la empresa Transradio Internacional, que permitía comunicaciones por onda corta con Europa y Norteamérica. (Ver entrada)


El tercer hito local en la historia las comunicaciones nacionales es, sin duda, la instalación en 1944 del Batallón de Comunicaciones Nro 2 (proveniente de Campo de Mayo) en tierras expropiadas por el Estado Nacional a la familia Bell.

A lo largo de los años la unidad cambió de denominaciones y otras se agregaron ocupando el mismo cuartel:
Feb 1963: 1er Batallón de Comunicaciones Motorizado
Nov 1964: Batallón de Comunicaciones 101
Ene 1973: Batallón de Comunicaciones de Comando 601
Jun 1975: Creación de la Compañía de Operaciones Electrónicas 602
May 1979: Creación de la Agrupación de Comunicaciones de Operaciones Electrónicas 601
Dic 1986: Creación de la Compañía de Abastecimiento y Mantenimiento de Comunicaciones 601
Dic 1986: Traslado a City Bell de la Agrupación de Comunicaciones 601 conformada por el B Com 601, B Op Electron 601 y la División Reclutamiento y Movilización "La Plata"

Se utiliza el término “Agrupación” ya que hay varias unidades que ocupan el mismo cuartel:
•    Jefatura de Agrupación de Comunicaciones 601
•    Batallón de Comunicaciones 601
•    Batallón de Operaciones Electrónicas 601
•    Batallón de Mantenimiento de Comunicaciones 601
•    División Reclutamiento y Movilización “La Plata”
La Agrupación de Comunicaciones 601 recibe en 1988 el nombre de "Tcnl Higinio Vallejos" en honor al primer oficial radiotelegrafista, del cuerpo de telegrafistas del Ejército Nacional.

Esta Agrupación es la unidad de comunicaciones más importante del país y no solamente involucra a tropas y materiales con capacidades para establecer comunicaciones de diversa índole en cualquier escenario posible, sino que también incluye el mantenimiento de dicho material y hasta el desarrollo de prototipos y producción en pequeñas series.

Una de las actividades más importantes que se viene desarrollando desde hace algunos años en la Agrupación consiste en la recuperación de equipos (cabinas montadas sobre vehículos) que resultan obsoletos para los estándares de comunicaciones actuales y el reaprovechamiento, rediseño o reemplazo de componentes para adaptarlos a las exigencias actuales.


Les dejo aquí dos videos emitidos en el programa "Nuestro Ejército" en las que se documenta esta actividad (y en la que he sido partícipe en calidad de "extra" y "galán maduro"...)





Memorias de la historia e historia de las memorias

Ya mencionamos, en una entrada anterior, que cuando terminamos de hacer un trabajo en la computadora o descargamos una foto o una canción, terminamos guardándola en un medio de almacenamiento, que se transforma en el soporte de nuestra información

Mientras tanto, la información se almacena temporalmente en la memoria de la computadora... y de eso quiero hablar en esta entrada

Estamos viviendo una época totalmente informatizada y permanentemente nos vemos obligados a incorporar a nuestro lenguaje cotidiano nuevos términos y siglas, neologismos. Sin querer terminamos “bajando” información, “googleando” dudas, “twiteando” con amigos y “atachando” fotos...

Como humilde aporte para integrar algunos de estos nuevos términos a nuestra vida cotidiana, me voy a permitir explicar sencillamente cuales son los tipos de memoria utilizadas en las computadoras y hacer algunas analogías con las formas humanas de la memoria. Finalmente, las computadoras están diseñadas por humanos, con criterios humanos y tratan de reproducir los procesos lógicos de nuestras humildes pero efectivas mentes humanas... Salvo la velocidad de procesamiento, la capacidad de almacenamiento de información y el bajo costo de mantenimiento... finalmente no hay tantas diferencias entre la forma en que procesamos la información las computadoras y personas...

El Pensador de Auguste Rodin

Una memoria es un dispositivo electrónico capaz de almacenar información en forma binaria (con ceros y unos)

Su capacidad se mide en Bytes (se pronuncia “bait”) o en sus múltiplos. Un Kilo Byte (KB) representa 1000 bytes, un Mega Byte (MB) equivale a un millón, un Giga Byte (GB) a mil millones y un Tera Byte (TB) a un billón de bytes

Por ejemplo, en un texto guardado en la computadora, cada letra ocupa un byte de memoria y habitualmente se usan 3 o 4 bytes para almacenar la información del color de cada punto de una fotografía.

Primitiva memoria valvular
En informática, los distintos tipos de memorias se identifican con siglas:

Memoria ROM (Read Only Memory = Memoria de Sólo Lectura).

Son memorias cuyo contenido es fijo e inalterable. Cuando apretamos la tecla “Pi” en una calculadora, en el display aparece el número 3,14159265. Siempre aparece el mismo número porque está almacenado en una memoria tipo ROM; aunque no usemos la calculadora por muchos años o dejemos que nuestro sobrinito la use para jugar, siempre la tecla “Pi” devuelve el mismo número

Buscando equivalencias con nuestra vida cotidiana, una memoria ROM puede compararse con letreros impresos o escritos con marcadores indelebles: podemos leer lo que está escrito pero no podemos borrarlo ni modificarlo.

En una computadora, la secuencia de arranque, la marca del procesador o los primeros textos que aparecen en pantalla durante el encendido, están guardados en memoria ROM.

En nuestro mundo “humano”, en principio podemos asumir que están guardados en memoria ROM nuestros datos filiatorios, lugar y fecha de nacimiento, nombres de nuestros padres y abuelos y nuestro propio nombre y apellido.


Memoria PROM (Programmable Read Only Memory = Memoria de Sólo Lectura, Programable).

Estas memorias están inicialmente vacías, sin información. Se pueden programar, es decir guardar algún tipo de información en ellas pero luego de esta carga inicial ya no se pueden modificar o borrar. Es como si nosotros escribiéramos algo con marcador indeleble sobre una hoja en blanco.

Un triste ejemplo humano de esta situación es el caso de un bebé abandonado: No hay información sobre su lugar y fecha de nacimiento ni nombre propio ni de sus padres; pero una vez que un juez lo entrega en adopción, esos datos faltantes se establecen (a partir de la familia que adopta) y pasan a formar parte inalterable de la identidad del niño. De alguna manera, nuestra propia historia personal se va grabando a medida que vamos viviendo y a partir de entonces se transforma en ROM.


Memoria EPROM (Erasable Programmable Read Only Memory = Memoria de Sólo Lectura, Programable, Borrable).

Estas memorias, además de ser fijas pero programables inicialmente, permiten (en circunstancias muy especiales) borrar toda la información almacenada y empezar de nuevo... El borrado es un proceso “no rutinario” que puede realizarse mediante la exposición a luz ultravioleta.

Se puede encontrar una analogía en una pizarra blanca, en la que se escribe con un marcador no indeleble pero que se protege con un vidrio: Eventualmente el contenido puede borrase y volver a escribirse pero para ello es necesario desmontar el vidrio de protección.

Memoria EPROM

Otro triste ejemplo humano lo constituyen las personas apropiadas, a las que en algún momento se les sustituyó la identidad y con el tiempo pueden recuperarla nuevamente. Estas personas han sufrido dos veces el proceso de “borrado” de identidad y reemplazo de datos... Otro ejemplo de moda es el cambio del DNI luego de una operación de cambio de sexo...

También un trauma físico o emocional o una enfermedad pueden crear “baches” de información y sin quererlo completamos esos espacios vacíos en base al resto de la información disponible.



Memoria EEPROM (Electrically Erasable Programmable Read Only Memory = Memoria de Sólo Lectura, Programable, Borrable mediante Electricidad).

Son memorias EPROM en las que el borrado de información se realiza mediante un impulso eléctrico en lugar de luz ultravioleta (una solución bastante más práctica)


Memoria FLASH

Son memorias tipo EEPROM pero construidas con una tecnología distinta, más evolucionada. Resistentes a los golpes, sin partes móviles, con bajo consumo eléctrico, de pequeño tamaño y costo en permanente reducción, se han integrado a nuestra vida cotidiana a través de dispositivos como los reproductores de MP3, memorias de teléfonos y cámaras, Pen Drives, etc.

El popular Pen Drive

Memorias SD


Memoria RAM (Random Access Memory = Memoria de Acceso Aleatorio)

Son memorias en las que los datos se pueden modificar, borrar o escribir sin ningún tipo de restricción. Es la memoria que se utiliza para almacenar datos que pueden cambiar permanentemente y en general, son memorias “volátiles”, es decir que si se apaga el equipo al que pertenecen, los datos almacenados se pierden.

Equivalen a las pizarras de las escuelas, en la que podemos cambiar constantemente la información o mantenerla, de acuerdo a nuestras necesidades. Tienen una capacidad limitada y la única forma de seguir escribiendo es borrando algo: no sirven para almacenar en forma permanente sino temporal.

Plaqueta con memorias RAM

En los humanos es la memoria que usamos para la mayor parte de nuestra actividad diaria. Allí guardamos, en forma temporal, el resultado de la última suma, la lista de lo que hay que comprar en el mercado, la hora a la que hay que apagar el horno, el lugar donde dejé apoyado el mate o el dato de si ya le puse azúcar al café...

Hablando del mundo humano, podemos imaginar que un delincuente, un mentiroso o un embustero podrían cambiar permanentemente de identidad, asumiendo distintas personalidades con el ánimo de no revelar la verdadera identidad y engañar...

A su vez hay dos categorías de memorias RAM:

Memoria RAM estática (SRAM = Static RAM)
Es una memoria que mantiene su información mientras el aparato que la contiene se mantenga encendido.

Memoria RAM dinámica (DRAM = Dinamic RAM)
Es una memoria que debe ser permanentemente refrescada para que no se pierdan los datos. En forma automática los datos deben ser reescritos periódicamente. Es un mecanismo similar al que usamos para aprender las tablas: se fijan en nuestra memoria con la repetición. Este mecanismo parece más engorroso pero es muy efectivo (¿se acuerdan cuando nos mandaban a hacer los mandados y repetíamos la lista, mentalmente, durante todo el camino?)

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En realidad, en el mundo humano las cosas son bastante más flexibles, complejas y difíciles de clasificar. Nuestra memoria va cambiando de categoría con el paso del tiempo y la experiencia: permanentemente olvidamos datos, incorporamos y fijamos otros, los enriquecemos, los idealizamos o los desestimamos.

Me gusta analizar el funcionamiento de las computadoras con una visión humana y entender los mecanismos de memoria humana como si fueran los de un aparato electrónico (que, de hecho, lo soy en alguna medida...)

Y particularmente pienso en la historia de City Bell y en cómo se construye.

Usamos memoria ROM para nuestra prehistoria; para los datos objetivos, plenamente demostrados, descriptos y documentados: Juan de Garay, el avance del mar, la existencia de querandíes, el árbol genealógico de los Bell, la primera escuela, Tobías Büchele... ¿Quién tiene dudas sobre la veracidad de estos datos?

Todavía necesitamos usar una porción de memoria PROM para datos históricos faltantes: Hay muchos datos que desconocemos y que podrían ser agregados a la historia objetiva del pueblo: fechas, apellidos, hechos... La ambición de cualquier investigador es rastrear información faltante o incompleta, corroborarla y publicarla para que se incorpore, sin que quepan dudas, a la historia “oficial”

Quizás debamos convertir una parte de nuestra memoria en EPROM para poder corregir datos erróneos. Por ejemplo, a partir del interesante análisis que hace Guillermo, quizás deberíamos “renunciar” al 10 de mayo como fecha de nacimiento del pueblo y rectificar ese dato al 10 de marzo... (leer nota). No hace mucho, Roberto (de La Caterva) me obsequió un libro con la historia de Ensenada en el que presentan el desembarco de las segundas invasiones inglesas en Ensenada y las dificultades para el avance de las tropas a través de los bañados, no como un hecho fortuito sino como una estrategia perfectamente planificada por Liniers...

La historia más reciente, las anécdotas, los “cuentos”, los recuerdos de la gente, creo yo, están todavía en nuestra memoria RAM. Toda esta porción de la historia todavía no toma forma suficientemente sólida como para incorporarla a la historia oficial, no está escrita ni documentada, todavía es opinable, todavía puede enriquecerse, completarse o corregirse y sobre todo, todavía corre el riesgo de perderse... Dijimos que las memorias tienen capacidades limitadas y que para seguir guardando información nueva, hay que ir borrando parte de la antigua... La cantidad de información con la que nos vemos bombardeados permanentemente, de alguna manera hace que perdamos capacidad para almacenar estos detalles y recuerdos precarios de nuestro pasado reciente.

Y analizando más finamente, quizás deberíamos relacionar a la memoria de la historia reciente las con las memorias RAM dinámicas en las que se hace necesario reescribir la información en forma periódica para que no se degrade. Si no somos capaces de escuchar a nuestros mayores y retransmitir esas historias a nuestros hijos, una y otra vez, la historia se va a perder indefectiblemente.

Centro de Computación "City Bell"

En la década de 1980 el colegio Estrada decidió incorporar a su currícula una nueva asignatura, una disciplina novedosa que aunque ya se utilizaba en ambientes universitarios y gubernamentales, recién estaba dando sus primeros pasos en los hogares: la computación... Y esta decisión no fue promovida por los más jóvenes ni por los más tecnolófilos, sino por una de las docentes fundadoras (y con más antigüedad en el colegio): mi maestra de 1° grado, la señorita Inés Álvarez.

Sus amigas del Instituto Terrero de La Plata colaboraron en la capacitación e implementación. Con un plantel inicial de unas 6 u 8 computadoras Texas TI99A, alquilaron el local donde ahora funciona el Banco Francés (mucho más sencillo en aquella época), nombraron a Gabriel Platzeck como director y así inició su actividad el Centro de Computación “City Bell”. El Centro podía ser utilizado por los alumnos del colegio, a contra-turno, y además se dictaban cursos abiertos a todo público.

¿Qué se enseñaba? En aquella época las computadoras “hablaban” un lenguaje llamado Basic (Bisabuelo del actual Visual Basic que todavía usamos algunos nostálgicos...). No había programas, no existían procesadores de texto, ni planillas, ni fotos y mucho menos música o videos... Todo consistía en escribir instrucciones para que la computadora las ejecutara y los resultados eran números resultantes de algún cálculo, textos y algún que otro gráfico y eventualmente un “sprite” (que era un dibujito que se podía definir en binario y que se movía por la pantalla provocando asombro...)

Al tiempo se incorporó una Commodore 64 y luego una Commodore 128 y con disquetera!!!! Deben saber ustedes que estas máquinas no tenían disco rígido; todo lo escrito se perdía al apagarlas; para guardar algo se usaban datasets (grabadores de audio a cassette)
Una PC actual está manejando unos 3GB (Gigabytes) = 3.000.000.000 de memoria RAM. La mejor de nuestras computadoras, la Commodore 128, tenía 128K=128.000, la Commodore 64K=64.000 y la Texas sólo 16K=16.000 bytes
Allí empecé a trabajar en computación, dando un cursito de Assembler del microprocesador Z80...

Posteriormente el colegio alquiló el local de Cantilo y 5 (donde ahora funciona un “Todo por 2 pesos”), lo conectó con el patio y los alumnos empezaron a tener computación dentro del horario de clases.

En septiembre de 1988, el staff del instituto: Gabriel Platzeck, Daniel Minassian (de “Lila Computación”) y yo, nos propusimos mostrar al público “lo que se venía” y organizamos una “Feria de Computación”.

 

Una de los atractivos consistía en la exhibición de algunos aparatos eléctricos y electrónicos, mostrando su evolución a lo largo del tiempo (Sistemas de almacenamiento, calculadoras, teléfonos, radios, componentes electrónicos, etc).




Había también paneles mostrando la evolución de los sistemas de numeración en distintas épocas y lugares del mundo, líneas del tiempo con los principales hitos en la historia de la informática y un “microcine” en el entrepiso donde proyectábamos diapositivas (con locutor en vivo...) mostrando la tecnología de punta de aquel momento, a la que todavía no teníamos acceso...

Gabriel explicando uno de los paneles


Juanjo en la Commodore 128
En una de las computadoras se mostraba el funcionamiento del “Logo” (un lenguaje en el que se le dan órdenes a una tortuga que recorre la pantalla dejando un rastro dibujado...)


En las otras se presentaron algunas de las pocas aplicaciones disponibles en aquel entonces (Word 5.0, Swift Calc, Quatro, Art Studio, News, Print Master, etc), programas de aplicación desarrollados en Basic en el Centro y algunos de los alumnos más aventajados mostraban sus habilidades a los visitantes. Por ejemplo, había una maqueta y un programa desarrollado en una Texas que simulaba un sistema hogareño de alarma, una barrera infrarroja que generaba un saludo sintetizado cada vez que alguien pasaba por la puerta del local y una batería electrónica desarrollada en forma totalmente artesanal por Sebastián Costa..

Daniel mostrando la maqueta

A un poco más de 20 años de aquella feria, no termino de asombrarme por toda el agua que ha pasado “por debajo del puente”... desde el punto de vista tecnológico pero también desde el personal. Me pareció que esta Feria merece estar en la categoría de “pequeñas grandes historias” del pueblo (al menos lo fue para nosotros) y con esa sensación la quise compartir con ustedes.

Además.... considero a esta muestra como un ensayo, y un antecedente más para mi futura participación en el Museo de City Bell...

 


¿Quién "soporta" la historia?

Hoy en día casi todo queda registrado... todo se fotografía o se graba: los gratos momentos familiares, las catástrofes, los bloopers, los peores accidentes, el delito...

Lo económico y cómodo del formato digital hace que muchos de nosotros tomemos cientos de fotografías y que grabemos horas y horas de cosas intrascendentes... Posiblemente, además, nunca encontremos el momento de revistar, “ralear”, organizar y clasificar todo ese material y muchas veces, ni siquiera de volver a verlo...

Poder registrar un instante, un hecho, un detalle en una fotografía es un milagro al que nos hemos habituado, pero que ha provocado una revolución cuyas consecuencias sufrimos y no terminamos de evaluar. Nuestra vida está basada en imágenes...

Siempre digo que la mayor parte del conocimiento de la historia familiar de nuestra rama materna (que pudimos plasmar en http://familiadraghi.blogspot.com) se debe a la feliz idea que tuvo mi abuelo al comprarse una cámara fotográfica cuando se casó y fue trasladado a “El Trigo” a inaugurar la flamante estación del Ferrocarril Provincial en 1926.

 
La cámara del abuelo José y las fotos que él tomó
Algo parecido pasó en City Bell. La mayor cantidad de registros fotográficos de los años fundacionales se deben a la afición de Tobías Büchele por la fotografía: Solamente con la famosa imagen de la entrada al pueblo, tomada desde el techo de la estación, uno podría adivinar el silencio, saber cuántas familias vivían en el pueblo, sentir el olor de la tierra, imaginar el cielo despejado y lleno de estrellas en las noches de verano o descubrir el horizonte en todas las direcciones. Una foto así nos transporta en el tiempo y nos hace sentir pioneros. No se habrán imaginado nunca, don Tobías ni mi abuelo José, el destino revelador de sus fotos...

La famosa panorámica de Tobías Büchele
Hoy en día, con cámaras digitales, celulares, escaners o cámaras de vigilancia, nuestras vidas quedan registradas y podrían reconstruirse a partir de infinitas instantáneas. Significativamente, tanto volumen de registros queda almacenado en soportes sumamente vulnerables.
Soporte: 4. m. Telec. Material en cuya superficie se registra información, como el papel, la cinta de vídeo o el disco compacto. (Diccionario de la RAE)
Los soportes magnéticos (discos rígidos, diskettes, cintas deaudio o VHS) son sensibles a los campos magnéticos, imanes, transformadores, al calor y pueden ser atacados por hongos. Los soportes ópticos (CD, DVD, Blu-ray) son sensibles a los rayones, a la suciedad, a la manipulación y a las temperaturas extremas. Y las memorias (de teléfonos, cámaras, MP3, pendrives o memorias USB, etc), por su tamaño miniaturizado son fáciles de perder o romper y se alojan en artefactos codiciados por los chorros...

Aunque no se produzca un daño físico, aparece un inconveniente extra cuando se produce un daño en el “índice” o el “directorio” de estos dispositivos: Los datos permanecen guardados pero se pierde información sobre dónde están almacenados y prácticamente se pierde el acceso a ellos (equivale a perder el fichero de una biblioteca o la guía telefónica...)

Superados todos estos peligros de daño digital, todavía quedan los robos, los siniestros, el descuido, el olvido o el desapego a los recuerdos...

Es cierto que las mismas imágenes quedan multiplicadas en la cámara, en el disco rígido y en sus backups, en la bandeja de mail enviados, en la bandeja de entrada de los destinatarios de nuestros envíos, en sus rígidos, eventualmente en la web (en un blog, un álbum de Picassa o en Facebook). Tanta redundancia en el almacenamiento de nuestras imágenes no garantiza la perdurabilidad... Desde un simple corte de luz hasta un colapso en Internet o en el sistema de distribución eléctrica (por falta de mantenimiento o planificación, por una tormenta, cenizas de un volcán, atentados terroristas o invasión extraterrestre) pueden privarnos del acceso a nuestros registros.

¿Cuántos de nosotros hemos sufrido la pérdida de información, fotografías, videos, correos y música por una falla en un disco rígido; por un simple golpe, tormenta eléctrica, virus o una mala maniobra? ¿Cuántos recuerdos han quedado almacenados en discos de vinilo, cassettes de audio, diapositivas, películas de 8mm o cassettes de VHS, y por uno u otro motivo no hemos podido convertirlos a los nuevos formatos?

A lo largo de la historia, lo que ha perdurado, lo que realmente ha soportado el paso del tiempo es lo que está grabado en la piedra... Desde la escritura cuneiforme en tablas de arcilla, las tablas con los diez mandamientos, los dibujos en las planicies de Nazca, las lápidas de mármol de los cementerios o las imágenes grabadas sobre la placa de oro que viaja en la zonda Voyager, el relieve sobre un material duro parece ser el único soporte perdurable...

Paradójicamente, hay soportes mucho más frágiles y volátiles que parecen tener tanta capacidad de permanencia como la piedra: son la memoria del hombre y la tradición oral... Mantienen vivos idiomas ancestrales, tradiciones y leyendas, ayudan a mantener la fe en todo tipo de dioses, y hasta nos mantienen convencidos de hechos que pueden no haber sucedido jamás...

Como sucede en las investigaciones policiales, los peritos no resuelven sus casos porque encuentran evidencia escrita o pruebas irrevocables ni por que se basan solamente en los dichos de los testigos, sino que entretejen indicios...

La historia de City Bell no se encuentra registrada en jeroglíficos ni en pinturas rupestres pero tampoco se puede reconstruir totalmente sólo en base a los dichos de los vecinos más antiguos. Tampoco existen tantos registros fotográficos como para poder interpretarla solamente con ellos. Muchas de las historias del pueblo todavía están únicamente en la memoria de algunos pobladores o en algunas fotografías celosamente guardadas en cajones... La única forma de poder seguir escribiendo estas historias (y no quedarnos solamente con la repetidas descripciones del reparto de tierras, llegada de los Bell y loteo de las tierras) es investigando, escuchando a los vecinos mayores, rescatando las fotografías todavía privadas e hilvanando todos estos elementos a partir de los indicios que podamos descubrir...



En la charla que pude dar en los “Viernes Culturales” del Club Atlético (titulada “Las calles nos cuentas la historia”) me gustó mostrar un ejemplo de cómo puede ser este proceso y que ahora transcribo:


Esta fotografía, publicada en el “Hechos y Personajes” de mayo de 1988 tiene el siguiente epígrafe:
“Helena Büchele (la Tita) sentada frente a la casa de calle 7 entre Pellegrini y Güemes. Atrás se pueden ver los galpones de la estancia que todavía pertenecía a la familia Bell”


Si uno va a esa dirección, todavía puede encontrar (aunque con arreglos y modificaciones) esta casa:



Usando el Google Maps, se puede verificar que sacando una fotografía del frente de la casa, apuntando hacia el sudeste, con una abertura normal de 45°, puede verse un edificio del cuartel compatible con el galpón que se ve de fondo en la fotografía (los edificios más cercanos a la casa son más recientes) 



Superponiendo la vista aérea y un plano de la Estancia de 1944 (año de su expropiación) se observa que el edificio en cuestión está identificado como N° 12


En la copia de escritura conservada por la Dirección General  de Ingenieros del Ejército, a los efectos de poder encontrar el valor real de los bienes expropiados, se mencionan las características de cada edificio de la estancia. Allí dice:

Mejora Nº 12. Tinglado de estructura de madera y chapas de hierro galvanizado de 45,80 mts. de largo por 8,80 mts. de ancho, en su parte más angosta, con una superficie de 443,84 m2

 
La esquina oeste de este edificio muestra uno de los postes de madera originales.



Finalmente, el testimonio de dos vecinos permite completar la sucesión de indicios:

“En ese galpón tenían caballos y algunos carruajes...”
Héctor M.

“Las paredes se levantaron en 1975, cuando se creó la Compañía de Operaciones Electrónicas 602”
Raúl S.


 
Este ejemplo pretende graficar cómo, con la suma de indicios, podemos llegar a obtener una historia...


...y poder afirmar:

"El actual casino de Suboficiales subalternos de la Agr Com 601 fue, en época de la Estancia Grande, una caballeriza".


La invitación final de esta entrada está dirigida a nuestros mayores, familiares o vecinos que han sido testigos de los primeros años de vida del pueblo y que conservan recuerdos y documentos, objetos o fotografías que respalden esos recuerdos. Necesitamos rescatar todas esas historias faltantes, para contárselas a los más jóvenes o a los que están llegando a City Bell buscando una mejor calidad de vida... Para que no se pierdan...

Este sitio, humildemente, les ofrece un espacio...


Antenas de telefonía celular vs. salud?

El efecto de las emisiones de radio sobre nuestro cuerpo es un tema médico y no voy a ser yo quien afirme o niegue un perjuicio a la salud. Para obtener información sobre este tema recurrí al sitio de la OMS (Organización Mundial de la Salud) o WHO (World Health Organization). En dicho sitio hay un informe en español, elaborado en Perú, que se puede descargar en formato .pdf (8.88Mb)

Sintéticamente, la OMS dice que las radiaciones por telefonía celular no afectan “per se” a la salud...


En esta entrada vamos a hacer algunos comentarios que pueden ayudar a comprender mejor la situación desde el punto de vista técnico y a formularnos algunas preguntas que exceden el tema médico.

Las ondas de radio o televisión se comportan en forma similar a las de luz ya que tienen la misma naturaleza y por eso vamos a plantear algunos ejemplos usando luz (cuyo comportamiento es más conocido por todos): todas ellas son ondas electromagnéticas que pueden propagarse por el espacio (aún en el vacío). A esta categoría también pertenecen las microondas, el infrarrojo y el ultravioleta, los rayos X y los Gamma. La diferencia entre ellas radica en las frecuencias de oscilación, las que se miden en Hertz (unidad que indica cantidad de oscilaciones por segundo)

Por ejemplo: Radio Continental emite sus programas en 590 KHz (Kilo=mil), es decir, su señal oscila a razón de 590.000 oscilaciones por segundo, la FM Keops utiliza 90,1 MHz (Mega=millón) lo que equivale a 90.100.000 oscilaciones por segundo y la luz visible oscila con frecuencias de entre 450 y 750 THz (Tera=billones)


Espectro de frecuencias


En nuestro análisis, antes que nada, debemos comprender que para las comunicaciones se utilizan medios alámbricos (como las líneas telefónicas, el cable de video, los cables de red, etc) y medios inalámbricos. En estos últimos casos se utilizan antenas, las que pueden ser transmisoras, receptoras o combinar ambas funciones. Además las comunicaciones inalámbricas pueden clasificarse en dos categorías: Broadcasting o radiodifusión (cuando una señal se irradia en todas las direcciones) o punto a punto (cuando se buscan enlaces específicos entre dos estaciones). Finalmente, otra característica fundamental será la frecuencia de la señal y las características de propagación asociadas a ella.

Vamos por partes:

1. Descartemos las antenas que sean solamente receptoras

En esta categoría entraba, por ejemplo, la estación de Transradio ubicada en el actual Parque Ecológico entre los años ’40 y ‘70 (ver nota) ya que allí funcionaba una planta receptora (estando la planta transmisora ubicada en Monte Grande). También, muchas de las antenas “históricas” de la Agr Com 601 son receptoras



Antenas tan grandes y de aspecto amenazador como la de esta fotografía, pueden ser solamente receptoras


Más cercanas a nuestra vida cotidiana, entran en esta categoría y por eso ignoramos también a las de televisión (tradicionales o satelitales)


2. Descartemos a las antenas que sirvan para comunicaciones punto a punto

Estas antenas sirven para establecer comunicaciones “privadas”, por ejemplo entre un banco y sus sucursales o cajeros, provisión de Internet, repetidoras, etc. En estos casos las antenas son muy direccionales, se colocan a alturas considerables y por todos los medios se evita “perder” señal, por lo tanto estas señales quedan confinadas al enlace y no nos afectan. Equivale a iluminar con una linterna: con una lámpara muy chica se consigue una alta concentración de luz pero en un área muy pequeña y no se pierde energía iluminando el entorno. Típicamente estas antenas se montan con “espejos” o pantallas que sirven como reflectores (como en una linterna)




Antenas direccionales


Finalmente quedan por considerar las antenas transmisoras, de difusión, entre las cuales encontramos, en nuestra zona, a la transmisora de Radio Provincia, en Villa Elisa, sobre la RP 415 a Punta Lara; pero mucho más frecuentes, sospechosas y objetadas: las de telefonía celular.


Antena de telefonía celular


La comunicación se denomina “celular” porque los teléfonos móviles no reciben señal de una única antena sino que, a medida que un usuario se desplaza, su aparato puede recibir señal de distintas antenas, estratégicamente distribuidas, cada una de las cuales forma una célula dentro de una red. Cuando alguien enciende su teléfono, este intercambia información con la antena más cercana, esta se comunica con un control central informando que el abonado está conectado y de esta manera “el sistema” conoce la ubicación de cada usuario y sabe cómo hacerle llegar las llamadas.

Como los usuarios pueden ubicarse en cualquier lugar y hasta desplazarse, estas antenas deben irradiar en todas las direcciones. Este tipo de irradiación equivale a colocar una lámpara, sin ningún tipo de reflector, en el medio de un parque: iluminará en todas las direcciones pero con muy baja intensidad.

Imaginemos esta misma situación en el medio de un campo a oscuras. Una luz, por más pequeña que sea, podrá observarse aún a cientos de metros, lo que no quiere decir que esa luz que vemos alcance a iluminarnos lo suficiente como para leer un texto, por ejemplo. El secreto está en la sensibilidad de nuestro ojo, que es capaz de recibir información y determinar, por ejemplo, si la luz cambia de color o parpadea, aún cuando la intensidad sea mínima. Algo así sucede con nuestros aparatos celulares, el aparato funciona aún con muy bajo nivel de señal, a cientos de metros de la antena más cercana y hasta dentro de nuestras casas.


Antena en terrenos de la Agr Com 601, sobre la Av Güemes


Lo que quiero expresar es que, aunque no nos resulten agradables a la vista, las antenas de telefonía celular no son un problema para la salud. Es preferible que haya más antenas para que cada una de ellas cubra un área menor y consecuentemente irradie menor energía.

Pero, qué pasa cuando es nuestro teléfono celular el que transmite? Ese es el mayor problema: el aparato genera una señal que hasta suele escucharse en radios y parlantes de computadoras y lo tenemos en un bolsillo pegado al cuerpo o apoyado en la oreja. En todo caso, el problema (si lo hubiera) pasa más por nuestro aparato que por la antena... Pero la OMS dice que esta señal es inocua y solamente puede producir un leve aumento de temperatura en nuestros tejidos.

¿Saben cuál es el efecto más perjudicial de la telefonía celular sobre nuestra salud? No son las irradiaciones de las antenas ni las del aparato ni la explosión de las baterías.... son los accidentes producidos por conducir hablando por teléfono... (el riesgo de accidente aumenta hasta 4 veces cuando se utiliza el teléfono, aun siendo del tipo “manos libres”)



Dejando de lado las molestias visuales y paisajísticas que pueden producir las antenas, la pregunta es: Y si fueran levemente perjudiciales...? ¿Estaríamos dispuestos a dejar de usar los celulares?

Por ahora, con la tecnología disponible (al menos acá...), no hay telefonía celular sin antenas... de la misma manera que no hay incremento en el parque automotor sin congestionamiento del tránsito y contaminación atmosférica y auditiva, no hay mayor iluminación pública, calefacción y refrigeración sin crisis energética y no hay servicios públicos sin impuestos...

Estos temas, más que médicos o técnicos, tienen una relación directa con el estilo de vida que elegimos vivir y cuánto estamos dispuestos a sacrificar para mejorarlo:

Podremos dejar de generar basura en exceso y reciclarla?
Podremos caminar un poco más y usar medios de transporte públicos y dejar el auto en casa?
No sería más sano y razonable no calefaccionar o refrigerar tanto como para llegar a sentir calor en invierno o frío en verano?
En City Bell: no se podrá crecer armónicamente sin destruir nuestro ambiente, nuestro patrimonio y nuestro estilo de vida...?

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City Bell y las telecomunicaciones (II)

Telegrafía


En la entrada anterior mencionamos que en 1866 se instaló la primera línea telegráfica internacional en Sudamérica, uniendo Buenos Aires con Montevideo, mediante un cable submarino que se hundió en el Río de La Plata desde Punta Lara hasta Colonia.


Telefonía


A pesar de que la telegrafía supuso un gran avance en la comunicación a distancia, los primeros sistemas telegráficos sólo permitían enviar mensajes letra a letra. El siguiente escalón en el avance de las telecomunicaciones consistiría en la comunicación eléctrica de la voz humana. La primera persona que patentó un teléfono eléctrico, en el sentido moderno de la palabra, fue el inventor de origen escocés Alexander Graham Bell, en febrero de 1876.


En Buenos Aires, el primer servicio telefónico rudimentario aparece en 1880, con sede en un pequeño local anexo a la imprenta “La Minerva” de la calle Florida. Este servicio contaba con veinte abonados entre los que figuraban la Sociedad Rural Argentina y el Club del Progreso. Casi al mismo tiempo, se instalaron dos companías más, la “Gower Bell Telephone Co.” y la “Compañía Continental de Teléfonos Bell Perfeccionado”


En 1887, se autorizó a la empresa “Ramos, Capurro y Cía”, para establecer comunicaciones telefónicas y telegráficas entre Buenos Aires y Montevideo mediante el tendido de un nuevo cable entre Punta Lara y Colonia. Estos servicios quedaron oficialmente inaugurados el 1 de noviembre de 1889.


En City Bell, la primer Oficina de Teléfonos se inauguró en enero de 1927. Estaba instalada en una dependencia de la Casa de Té, (hoy Club Atlético y de Fomento City Bell). La cantidad de abonados sumaban diez, entre ellos: Luis Cordero, Francisco Urdaniz, Pedro Ferrando, Sociedad Anónima City Bell, Ing. Marcelino Mattaloni, José Verge, Ing. Víctor Quintana y el Ing. Valero.




Posteriormente la “Unión Telefónica” se trasladaría al conocido edificio de Cantilo e/6 y 7



Radio


El siguiente avance en la historia de las telecomunicaciones llegó en 1894, cuando el italiano Guillermo Marconi, con equipos rudimentarios, logró transmitir señales telegráficas a través del aire a pequeñas distancias, prescindiendo de cables. En 1897 las trasmisiones telegráficas inalámbricas ya llegaban a 15 kilómetros de distancia.


En diciembre de 1901 Marconi logró uno de los más notables hitos en las telecomunicaciones: la transmisión de una señal telegráfica de radio desde Inglaterra, a través del Océano Atlántico, hasta Canadá.


Rápidamente este nuevo invento se comenzó a poner en uso en el mundo entero.


En nuestro país, el 23 de septiembre de 1923 se establece el primer contacto radioeléctrico con Europa y el 25 de enero de 1924 se inauguran oficialmente los servicios de la empresa Transradio Internacional, con edificios centrales en San Martín y Sarmiento de Buenos Aires, una planta transmisora de Monte Grande y la receptora en Villa Elisa.



Edificio de Transradio Internacional


La empresa Transradio estaba formada por capitales argentinos y las empresas "Telefunken" de Alemania, "Wireless Telegraph Co." de Inglaterra, "Societé Française Radioéléctrique" de Francia y "Radiocomunications of America" de los EEUU.

El 15 de febrero de 1925 Transradio comienza a operar en onda corta, a la par de los países más adelantados del mundo; el 15 de mayo de 1928 se inaugura el servicio radiotelefónico con Europa a través de Berlín y el 4 de agosto de 1929 el de telefotos por radio.

En la Planta Transmisora (Monte Grande) operaban dos gigantescos transmisores construidos en Alemania, que transmitían en onda larga (12.700 m. y 16.800 m.) con la extraordinaria potencia de 400 KW. Las antenas estaban sostenidas por diez torres de 210 m. de altura, distribuidas en dos hileras de cinco torres cada una, separadas entre sí 500 m.



Planta Transmisora en Monte Grande


El primitivo edificio de la Planta Receptora fue construido sobre la Av Arana a mitad de camino entre Caminos (posteriormente utilizado por la empresa Tevicom Fapeco). Las primeras antenas de esta planta estaban construidas por dos torres de 60 m. de altura, distantes entre sí 2,5 Km. Ambas torres sostenían antenas en forma de triángulos verticales, unidas a los receptores por medio de cables subterráneos; completaban el sistema dos antenas de cuadro, junto al edificio de la Planta Receptora.

A fines de 1935, alquila los terrenos del casco de la estancia "La Dora" (actual Parque Ecológico). Se comienza con una casilla de madera y luego, al adquirir los terrenos, se construye el edificio definitivo en dos plantas



Mapa del año 1951


En el nuevo emplazamiento se levantan varias antenas con sus correspondientes torres, orientadas hacia Nueva York y a Europa. Entre ellas se destacaban dos torres de 96 m. de altura y rematadas en “T” por una estructura horizontal de 28m.


Fotografía publicada en el Diario "El Día" el 21 de enero de 1935


Desde allí se brindó apoyo radioeléctrico de la expedición del almirante Byrd al Polo Sur, se comenzó el desarrollo de servicios de retransmisiones de radiodifusoras norteamericanas y europeas, se realizó la recepción para Radio Splendid de la primera transmisión de una competición de Turismo de Carretera (realizada desde un transmisor instalado en un avión del Dr. Samuel Bosch). En la estación receptora de Villa Elisa se realizaron los primeros ensayos intercontinentales del servicio de teletipo por ondas radioeléctricas. La Planta Receptora de Transradio Internacional estuvo siempre a la vanguardia de sus similares de la América del sur y dejó de funcionar en el año 1970, cuando el gobierno le anuló todas las concesiones del servicio de radiocomunicaciones, al entrar en servicio la Estación Terrena de Balcarce (en septiembre de 1969), explotada por la Empresa Nacional de Telecomunicaciones.



Telegrama enviado en 1955 a través de Transradio


Fuentes: Informe de Carlos A. Duprat publicado en el Boletín del Rotary Club de Villa Elisa. Año 1978 y otras

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City Bell y las telecomunicaciones (I)

Después de los métodos más primitivos de comunicación, como los golpes de tambor, el fuego, las señales de humo o el sonido del cuerno; la necesidad de cubrir mayores distancias llevó a la creación de los servicios postales. Desde la conocida travesía del soldado griego Filípides, quien en el año 490 a. C. murió de fatiga tras haber corrido unos 40 km desde Maratón hasta Atenas para anunciar la victoria sobre el ejército persa, pasando por los chasquis, que durante el imperio inca llevaban sus mensajes a pie y luego se transformaron en jinetes usando los caballos traidos por los españoles y llegando hasta los sistemas modernos de correo que usan todos los medios de transporte disponibles; el sistema postal tuvo y seguirá teniendo una importancia innegable.

Pero la historia de las comunicaciones empieza a cambiar en forma dramática con el descubrimiento de la electricidad en el siglo XVIII. La electricidad viaja a 300.000 Km por segundo y parece sencillo transmitir mensajes a grandes distancias y en forma casi instantánea mediante algún sistema de conducción/no conducción de corriente. El primer sistema eficaz de telegrafía aparece en 1837 con dos inventos: uno de Charles Wheatstone y William F. Cooke, en Gran Bretaña, y otro de Samuel F. B. Morse, en Estados Unidos. Morse también desarrolló el código de puntos y rayas que lleva su nombre y que fue adoptado en todo el mundo.

Estos inventos fueron mejorados a lo largo de los años permitíendo la transmisión de mensajes simultáneamente en ambos sentidos. Algunos de los descendientes actuales de la telegrafía son el teletipo, el télex y el fax.

En la Argentina, las telecomunicaciones nacen asociadas al desarrollo del ferrocarril. En el año 1857 se instalaba el primer tramo de vía, de 9,8 kilómetros de recorrido y que unía la estación Del Parque, ubicada donde actualmente se emplaza el Teatro Colón y la estación Floresta. Este ramal marcó el inicio del Ferrocarril Oeste de Buenos Aires (antecesor del Ferrocarril Sarmiento) y junto con él, el nacimiento de la primera red telegráfica.

En nuestra región la historia se dió de otra manera:

La necesidad de conectar nuestro pais con el Uruguay llevó a que en el año 1866 la compañía “River Plate Telegraph Co.” (fundada en Glasgow en 1865) tendiera un cable a través del Río de la Plata uniendo Colonia con Punta Lara. Fue el primer cable submarino uniendo dos países en toda Sud América.


Imagen del cable tendido entre Pnta Lara y Colonia
(extraído de http://www.signa-uruguay.com/)


En ese momento Uruguay estaba gobernado por Venancio Flores y Argentina por Bartolomé Mitre. Existía una importante y floreciente actividad comercial entre ambas márgenes del Río de la Plata y las comunicaciones se realizaban por medio de transporte fluvial, por lo que eran necesarias más de 24 horas para comunicarse ida y vuelta entre ambas ciudades.

El primer cable submarino que tuvo éxito fue tendido en 1851 entre Dover y Calais, con aproximadamente 30 millas de longitud y en 1858 se tendió el primer cable transatlántico entre Inglaterra y Estados Unidos.. Pero el éxito no siempre acompañaba a los emprendimientos similares, algunos de los cables de esa época, dejaron de funcionar casi inmediatamente por motivos técnicos o eran dañados por accidente. Entre los emprendimientos fallidos se encuentra el primer cable transatlántico que fue abandonado en 1866.

En ese mismo año se tendieron 11 cables en el mundo, entre ellos el del Río de la Plata. Inglaterra era de todos modos, el país pionero en la introducción de la telegrafía submarina, habiendo contribuido varios de sus más eminentes científicos en el estudio que permitió comprender la teoría de la transmisión submarina y diseñar y fabricar cables submarinos confiables junto con los equipos asociados. El cable se encargó a la empresa inglesa W. T. Henley. Fue tendido por el buque de la armada británica “Dotorell” entre Colonia y Punta Lara, en noviembre de 1866.

Recién en 1890 se instaló el sistema duplex, que habilitaba la transmisión simultánea, en ambos sentidos, por un mismo conductor. Es interesante destacar que buena parte del cable original, entre Colonia y Punta Lara permaneció funcionando hasta el año 1970, cuando el sistema fue abandonado.

De LAS COMUNICACIONES TELEGRÁFICAS “The River Plate Telegraph Co.” por Julio Dornel


La estancia Punta Lara había sido adquirida a la familia Wright por George Bell en el año 1851. En el plano realizado por el agrimensor Esteban Gonnet el 23 de septiembre de 1867 se observa la indicación del puesto de telégrafo próximo a la estancia de Lara. Seguramente este sitio fue elegido por presentar la menor distancia a la costa uruguaya (criterio también tenido en cuenta para el puente internacional Punta Lara – Colonia)


Bañados, propiedad de George Bell en 1866


Detalle de la línea telegráfica y su cruce hacia Colonia


Luego, en 1875, Uruguay fue conectado con el resto del mundo por medio de cables que unían Montevideo con Rio Grande (pasando por lo que hoy es Punta del Este y Chuy) y de allí, por medio de cables que unían las principales ciudades costeras del Brasil, hacia Europa.

En el año 1872 se inauguró el ramal ferroviario Buenos Aires a Ensenada. En la estación Pereyra, las vías abandonaban la llanura alta para acercarse en diagonal al río, atravesando la zona de bañados, hasta llegar a la estación Punta Lara. Cuando se fundó la ciudad de La Plata, el telégrafo a Colonia ya llevaba 16 años funcionando.

A pesar de que la telegrafía supuso un gran avance en la comunicación a distancia, la invención del teléfono, en 1876, produzco un cambio radical en las telecomunicaciones. La invención del teléfono se debe al escocés Alexander Graham Bell, nacido en Edimburgo en 1847. Cabe recordar que Innerwick (ciudad natal de George Bell) se encuentra a unos 50 Km de Edimburgo, lo que nos permite imaginar que ambos podrían pertenecer a la misma familia (de hecho en la página del Clan Bell se hace referencia a él).

Hoy en día, con otras tecnologías (coaxiales, fibras ópticas), se siguen utilizando cables submarinos en todo el mundo, formando parte de esta red llamada Internet que me permite compartir con ustedes esta pequeña historia...


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