Cotorras, loros y catitas

Ya es conocida la presencia de cotorras entre las aves que habitan City Bell. En realidad se extienden desde Brasil hasta la provincia de Río Negro así que no nos debería llamar la atención su presencia en esta zona; pero si parece ser un hecho indiscutible que han proliferado en los últimos años y que aunque siguen anidando principalmente en eucaliptos de zonas periféricas (Parque Ecológico, cuartel, etc), se han aventurado a zonas más pobladas, al menos para alimentarse...

Cotorras alimentándose con semillas de cardo

Personalmente las vengo viendo desde siempre en el cuartel, pero desde hace un par de años un grupo de ellas se ha instalado en una araucaria del barrio y ha encontrado una fuente de alimento en mis preciados higos... Más aún, da la sensación de que permanentemente estuvieran hurgando nuevas fuentes de alimento.

Días pasados llegaron 5 o 6 de ellas y se dedicaron a probar todo lo que les ofrecía el jacarandá que tengo en el patio: picotearon sus frutos verdes, brotes, cortezas y hasta algunos claveles del aire.


Son las únicas entre las de su familia en construir nidos comunales (una especie de PH avícola)


Forman grandes y ruidosas bandadas, son mayormente verdes pero presentan color gris en la frente, garganta y pecho, y las plumas remeras (las más largas de las alas) son de color azul.


Pero a estas aves conocidas y autóctonas, en los últimos años se agregaron al menos tres especies más de psitácidos (al menos son las que pude observar y fotografiar, con importante cantidad de ejemplares): el loro maitaca, el loro hablador y la catita chirirí (más algún chiripepé, seguramente escapado...)

Los hábitat originales de estas especies llegan desde Brasil hasta el norte de nuestro país por lo que podrían haber llegado hasta acá por corrimiento de sus fronteras, pero más probablemente se deba a que hayan llegado como tráfico ilegal y hayan escapado o sido liberadas por sus dueños o por decomisos.

Estas introducciones de nuevas especies, ya lo dijimos, pueden salirse de control y terminar en verdaderas invasiones y desplazamiento de especies autóctonas por las introducidas. Por el momento parece que a los recién llegados les está yendo bastante bien y no solamente están sobreviviendo sino que se están reproduciendo y se hacen cada vez más visibles.

Una salida que pude hacer el año pasado en el Parque Pereyra, organizada por C.O.A. La Plata, tuvo como objetivo, precisamente, observar loros... y así fue, al ratito de empezar la caminata aparecieron pequeñas bandadas de estas nuevas especies.



Loro maitaca: pude verlos sólo un par de veces en el pueblo pero si en un número significativo en el Parque Pereyra Se los identifica por su cola corta y cabeza grande y negruzca. Son de color verde opaco pero con plumas subcaudales rojas (entre el abdomen y la cola, muy notables). Presentan también coloración gris alrededor de los ojos (periocular)

Loros Maitaca: En el ejemplar de la izquierda se observan las plumas rojas subcaudales y en el de la derecha el periocular gris



Loro hablador: Son los más grandes entre los que estamos mencionando. Presentan plumaje color celeste en la frente y amarillo en la corona, cara, garganta y hombros. Lamentablemente muy cazados ya que en cautiverio pueden aprender a hablar...

Loro Hablador: Se puede apreciar la frente celeste y sus hombros amarillos



Finalmente las catitas chirirí parecen haberse adaptado rápidamente a la vida en el pueblo y frecuentan mi barrio. Si yo tuviera que arriesgar una explicación, diría que “siguen” a la cotorra anidando y alimentándose en los mismos lugares. Este verano se instalaron en una araucaria y un acer frente a mi casa. Durante todo el día se escuchan sus cantos, un poco más largos, melodiosos y agudos que los de las cotorras, con las que parecen discutir.... Son parecidas a las cotorras aunque algo más chicas, de color predominantemente verde pero con plumas primarias azuladas (punta del ala) y plumas amarillas muy distintivas en la cubierta (centro del ala).

Catita Chirirí: Se observan claramente las plumas amarillas en la cubierta del ala



Su hábitat se extiende desde Colombia hasta el norte de nuestro país y según dicen los que saben, es común encontrarlas picoteando los frutos abiertos del palo borracho.

Para que puedan disfrutarlos y distinguir sus cantos, las filmé durante algunas de estas discusiones...

3 comentarios:

  1. Sr. Juan José:A raíz de sus comentarios sobre las cotorras tengo dos reflexiones para hacer :
    1. Usted es un gran estudioso sobre el tema y lo vuelca en interesantes comentarios...
    2. Usted es un verdadero chanta y nos inventa nombres a nuestros queridos loritos ( Catita, Hablador,Maitaca,?,? etc)...Con todo respeto lo saludo atte. Verdesplumas

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    1. Me gustó la primera...
      Ahora estoy investigando si en realidad, en vez de loros, no son zorzales colorados inmaduros o tordos músicos disfrazados para el Carnaval...

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  2. Tengo una Catita para liberar, pero no encuentro uno solo de su especie. Podrán indicarme donde hacerlo ??? Vivo en Bs As. Capital federal.
    Mail: enriqueansotegui@gmail.com muchas gracias 21/2/2017

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