Respetemos la vida...

Con un acto en el Colegio Patris y la colocación de la primera señal de tránsito en defensa de la vida, la ONG “Amor y Respeto al Prójimo” nominó a City Bell como “Cuna de la Humanización del Tránsito y el Medio Ambiente

La Asociación Amor y Respeto al Prójimo nació en City Bell a partir del dolor de padres y familiares de personas fallecidas o dañadas en accidentes viales, que supieron transformar su pena en acción comunitaria, creando esta ONG bajo el lema “Para que a usted no le pase, lo que nos pasó a nosotros”.



Osvaldo Nessi, Presidente de la Asociación Civil “ Amor y Respeto al Prójimo” y un grupo de vecinos en el momento de descubrir la señal (Cantilo y 5)



Como una forma de apoyo a la tarea emprendida por esta Asociación, me pareció oportuno difundir esta serie de fotografías tomadas en el centro de City Bell y que demuestran lo mucho que hay que hacer con el tránsito, el inmenso parque automotor y el poco respeto con que algunos conductores avanzan sobre los derechos de los peatones.

18/4 - Rectifico:... el poco respeto con que algunos conductores avanzamos sobre los derechos de nosotros, los peatones...













Cosas de chico: Jugar, jugar, jugar...

De eso se trataba la infancia... Algunas responsabilidades mínimas, como los mandados por el barrio y algunas reglas de oro que había que cumplir: respeto a los mayores, los deberes, avisar siempre dónde estábamos, no hacer bochinche a la hora de la siesta y usar los patines cuando pisábamos el parquet. El resto del día: jugar.

Pero para algunos juegos se necesitan compañeros y eso no siempre era fácil de resolver. En mi barrio, por un lado, estaban “los más grandes”: los mellizos Luis y Carlos Cappolongo, mi primo Tito Draghi, Gola, “Cachi”, “Belve”... Nos llevaban unos pocos años, pero a esas edades las diferencias se transforman en barreras casi infranqueables; salvo cuando uno resulta “funcional” a las ocurrencias de dichos mayores. Esta era la forma en que nos ganábamos algún derecho a estar entre ellos: sirviéndoles de entretenimiento y dejándonos admirar por sus declaradas proezas...

Ellos, con sus cuentos y divagues, nos mostraban posibilidades insospechadas, nos abrían (peligrosamente) la cabeza con nuevas ideas y con dosis homeopáticas nos iban matando la inocencia.... Ellos fueron nuestros improvisados instructores en Educación Sexual Básica y nos “avivaron” (con material didáctico de calidad objetable y algo ajado y maltrecho por el uso)

Nosotros sentíamos que en un nivel “inferior” al nuestro estaban los más chicos: Dany y Andrés (mis hermanos), el Gury Gloria, Esteban y Sebastián Meso... De alguna manera nosotros intentábamos ejercer sobre ellos la misma ley del gallinero que nos aplicaban los primeros nombrados. Las jerarquías son muy marcadas a esas edades y se empieza a ensayar para lo que vendrá después. Dice Andrés que nosotros los hacíamos pelear entre ellos por puro placer y búsqueda de entretenimiento... Yo no me acuerdo, pero por las dudas preferiría negar esa afirmación...

Nosotros, la "barra", éramos apenas cuatro de más o menos la misma edad: Beto, Carlos, Edgardo y yo. Si no se arrimaba algún vecino conocido o compartíamos con los más chicos, se hacía difícil organizar juegos de equipo, por eso resultaban más apropiados los individuales. Recién cuando se arrimaba alguien más había posibilidades de escondidas, mancha o fulbito.


Fondo: Juanjo Vendramin, Carlos Gloria, ??, Enrique Ciciarelli Medio: Marcelo Ciciarelli, Beto Correa Adelante: Daniel Vendramin, Roberto Gloria, Nestor Rostagno


En realidad mi amigo del alma, de toda la infancia, fue “Beto” Correa (el doctor Correa, como premonitoriamente lo había bautizado mi abuelo, viéndolo tan correcto y prolijo con su valijita de Jardín de Infantes de cartón cuero). Además de ser compañeros de colegio, vivíamos uno casi en frente del otro y nuestras casas se integraban, junto con la vereda, la calle y el baldío de la esquina en un único territorio común. Entre otras cosas, compartíamos menúes: yo comía en su casa cada vez que Estrella (su mamá) hacía ravioles y Beto venía a la mía cuando la mía hacía milanesas...


Posando, en la canchita de 4, junto a Beto (izquierda) y mi hermano Daniel


Uno de los juegos habituales era "las bolitas". En algún sector pelado del patio, en la vereda o hasta en la misma calle (de tierra), los “orpis” se mantenían siempre despejados y prolijamente definidos (no nos gustaban las “ollas”). Los “laces” ya estaban marcados a fuego en la tierra pero no nos imponían límites: más de una vez, un “pérsiga hasta la muerte” nos llevó hasta la esquina de calle 4 intentando una “quema”...


Con las bolitas se aprende a negociar, concensuar y aceptar reglas: los “cantes” de “cola”, “cola reple” o “cola reple hasta la casita de Diós”, “chanta y cuarta paga doble”, “empena desempena” o el “vale cuarta” pautaban cada juego, imponiendo variantes y modalidades.

De la misma manera, la posibilidad de cambiar de bolita durante el juego o pagar con piojitos, fueron nuestros primeros contratos formales. Entre lecheritas, aceritos, bolones y japonesas, aprendimos a perder y a ganar, pactando y respetando nuestras propias reglas de juego. También aprendimos biología cazando renacuajos en las zanjas o enterrando cabezas de gallina en los hormigueros, investigamos la fabricación de jabón usando frutos de aromo, hicimos gimnasia andando en bicicleta y trepando árboles, nos acercamos a la mecánica y a la carpintería fabricando kartings de rulemanes y nos probamos como arquitectos y constructores de casitas en los baldíos, peleamos todas las guerras posibles (queriendo ser siempre el cowboy, el policía o un sargento norteamericano... nunca el indio ni el ladrón) y cuando algo no estaba a nuestro alcance: lo imaginábamos....


La única pantalla que se encendía era la del Capitán Piluso o Disneylandia y los únicos botones que pulsábamos eran los de los timbres vecinos (antes de salir rajando)


De eso se trataba el tiempo de nuestra infancia: jugar, jugar y jugar.

Dedicado a Beto Correa, en su cumpleaños...
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¿Por qué tengo una baquet?

Nota realizada por Carlos Büchele, para la revista "La Luneta" - número 47(http://www.cadeaaclub.com.ar/) y reproducida aqui con expresa autorización del autor.


Carlos Büchele y su baquet, expuesta sobre Cantilo durante el 96º Aniversario de City Bell


¿Por qué tengo una baquet?

"Empezaré homenajeando a los pioneros e inmigrantes que hicieran grande a la Ar­gentina. Mi familia viene de esos hombres rudos, decididos y sacrificados.

Mi abuelo, Don Tobías Büchele, llegó al país en 1890 desde Memmigen, Alemania, navegando en una goleta, que recaló en el sur argentino, ya que ansiaba encontrar oro. Le habían dicho que los rios patagóni­cos que bajaban de la cordillera buscando el Atlántico, traían pepitas de oro. Pero no consiguió oro, por lo que volvió a Alemania, donde había quedado su familia.

En 1899, con algunos amigos, volvió a la Patagonia. El oro siguió esquivo, por lo que se dedicaron a cazar lobos marinos. Nave­gaban en una goleta llamada "Rosita" bus­cando las loberías donde conseguir pieles para su venta. Este negocio tampoco resultó suficientemente rentable.

Encarando hacia el norte, se estableció luego en Bahía San BIas, donde estableció un Almacén de Ramos Generales para co­merciar con los indios. Para 1915, ya asenta­do, mandó a traer de Alemania a su familia, a su esposa Úrsula y tres hijos: dos mujeres y un varón, mi padre. También traía una criada para cuidar a los niños, pero ella se enamoró de un marinero del barco, aban­donando a mi Abuela, quien quedó sola con sus tres niños.


Úrsula y sus tres hijos: Juana, Matilde y Tobías (fotografía tomada en Alemania)


Jamás supe cómo mi abuela Úrsula logró viajar desde Buenos Aires a Bahía San BIas sola, con sus tres hijos. Sospecho que no le debe de haber resultado fácil.

Ya instalada la familia en el Almacén de Ramos Generales, el Abuelo Tobías, mi Abuela Úrsula, mi padre y sus dos herma­nas, conocieron lo inhóspito del clima y la lidia constante con los indios de la época.

Por aquellos años, llegó a San Blas una Comisión alemana que tenía la misión de controlar y colocar los hitos demarcatorios del límite con Chile. Mi abuelo les preparó el bagaje y caballos para la expedición. A mi padre, también llamado Tobías, de 16 ó 17 años, lo mandó con la Comisión para cuidar los caballos en la Cordillera, ¿se ima­ginan? Se instalaron en el Fitz Roy y desde allí salían cada día a controlar los límites con Chile.

Para 1920, llegaron dos Señores a hos­pedarse al almacén, trabando amistad con el abuelo y comentándole que una sociedad había comprado parte la estancia de Jorge Bell, en las cercanías de La Plata, Pcia. de Buenos Aires. Le informaron que querían formar un pueblo con infraestructura muy moderna para la época, proponiéndole administrarlo. Entusiasmado, mi abuelo acep­tó, viajando con su familia hacia una nueva aventura, dejando todo lo establecido atrás. Así fue como mi abuelo Don Tobías llegó a Administrar este pueblo, que recién estaba naciendo, CITY BELL, la ciudad donde hoy vivimos sus nietos, bisnietos y tataranietos.


La familia Büchele instalada en la casa de Cantilo y 7


Establecidos aquí, mi padre Tobías Bü­chele (h), debió buscar trabajo, conchabán­dose en 1920 como mecánico en la Agencia "LAJOUS, ALTHOFF y CIA." de Automó­viles DORT, Solís al 1900, Buenos Aires, taller y escritorio que fuera propiedad de su importador, el lng. Adrián R. Lajous. Para promocionar la marca decidieron, con mi padre, hacer una Baquet, como se acos­tumbraba por ese entonces, para correrla en los Grandes Premios, aunque no fue con mucho éxito. Mi padre corrió, a veces, como copiloto. Según datos, habrian armado tres baquets.



A la derecha: Tobías (h) como copiloto


En el Gran Premio de 1921 largaron, con el Nro. 34, de Buenos Aires a Rosario...




Al lle­gar al puente sobre el Río Luján, venían con otro auto a la par. El puente admitía un solo auto. Ninguno de los dos aflojó. La piña era inevitable. El otro auto llegó mejor. La ba­quet 34 se estrelló contra el pilar del puente, quedando destrozada. Mi padre se rompió la clavicula y la cabeza pero, además, una bocina tipo chancho se incrustó en el estó­mago abriéndoselo malamente.



El vehículo luego del accidente


Lo llevaron al Hospital en mal estado. No reaccionaba a los estímulos y lo mandaron a la morgue. Pero 20 horas después reaccionó, salvándose milagrosamente. Maltrecho, en 1922 dejó la Agencia Dort.

Mi abuelo Tobías instaló una Usina Eléc­trica, con motor Deutz, a fin de abastecer la demanda creciente de City Bell. La electri­cidad se suministraba hasta media noche solamente. También instaló un tanque de agua para abastecer a todo el pueblo. A car­go de la Usina y del Agua Corriente, quedó mi padre Tobías (h).

A los fondos del emplazamiento del tan­que de agua, en una quinta allí existente, vivía la que sería luego mi madre, Doña Vicenta M. Gamerro. Se enamoraron, se ca­saron y de la unión nacieron tres hijos: Luis, Carlos y Jorge.

¿Por qué tengo una baquet? Ha de ser porque mi padre siempre nos inculcó la mecánica, hablándonos de las baquets y sus aventuras. La tradición siguió más tarde, con la escucha de las carreras de autos en la radio. Cuando podía, nos llevaba en su Ford A a verlas pasar... Y nosotros, sus tres hijos, Luis, Carlos y Jorge sacamos el mismo espí­rítu aventurero y fierrero.

Mi baquet es Ford A por que era el auto de mi Padre. No es DORT por que no he encontrado uno. Aunque me gustaría, ya lo creo que me gustaría... "

Carlos A. Büchele



Carlos y Marga a bordo de su baquet Ford


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City Bell VIVA en los Viernes Culturales

El viernes 25 de marzo, cerrando los "Viernes Culturales" que organiza el Club Atlético "City Bell" en el marco del 39º Festival Regional de Folklore, pudimos colaborar brindando una charla, de algo más de una hora de duración, titulada: "Las calles nos cuentan la historia"

Concurrieron unas 40 personas, a las que les quiero agradecer la participación, la atención con que siguieron la presentación y las expresiones finales de aliento. Ojalá podamos repetirla en otra oportunidad...

Distinción para Rosita Sabaté

El 9 de marzo la Municipalidad brindó un reconocimiento a las Mujeres Inmigrantes

Se trata de un acto que se realiza desde hace dos años y que consiste en la distinción de mujeres elegidas por las diversas colectividades representadas en la ciudad de La Plata. Cada una de las mujeres distinguidas recibió un diploma y una rosa.



Vista del Salón Dorado


El acto de reconocimiento a la “Mujer Inmigrante”, se llevó a cabo en el Salón Dorado del Palacio Municipal, como parte de los festejos por el Día Internacional de la Mujer. Fue presidido por el intendente de La Plata, Pablo Bruera, quien además estuvo acompañado, entre otras autoridades, por el director de Colectividades de la Comuna, Mauricio Castro.

En dicho acto recibió su distinción una querida vecina de nuestra localidad: Rosita Sabaté Garcíapons de Torres, en representación del Casal de los Países Catalanes de La Plata.

Asi justificaban la designación las autoridades del Casal:

De acuerdo a lo solicitado, nuestra entidad desea sugerir como “mujer destacada” a la señora ROSITA SABATÉ, nacida en Flix, Catalunya, hace 79 años y residente en la Argentina desde hace más de 50, por las siguientes razones:
  • Es socia fundadora de nuestro Casal.
  • Integra nuestra Coral Montserrat desde su fundación.
  • Participa en talleres literarios y tiene trabajos que fueron integrados al Archivo Histórico de Catalunya por su narración como inmigrante; además de seguir escribiendo.
  • Participa activamente en movimientos católicos de asistencia a los sectores más necesitados.
  • Logró que una imagen de La Moreneta, la Virgen Patrona de Catalunya, fuese bendecida por los monjes del Monasterio de Montserrat y luego entronizada en la Iglesia Nuestra Señora de Lourdes de La Plata.
  • Crió cinco hijos, asistió y asiste a sus numerosos nietos.
  • Se asimiló al país y a La Plata de tal manera que actualmente considera que tiene dos patrias: la Argentina y Catalunya.
  • Es el mejor sostén que encuentran los jóvenes del Casal, dando así un claro ejemplo de vida, al mostrar su amplitud de espíritu y criterio.
  • Participa en cuanto viaje de la Coral o de intercambio de dirigentes se lleva a cabo, pese a sus 79 años.



Rosita, en el momento de recibir su distinción


Además de los méritos ya señalados por las autoridades del Casal, los que gozamos de su amistad, podemos también hablar de su enorme calidez, de su espíritu emprendedor que la lleva siempre a tener entre manos algún proyecto a realizar, de su capacidad para relatar vivencias generando interés y un encanto muy particular, de su contagioso amor por la música, su gran inclinación por la literatura y finalmente, de su enorme generosidad, que la convierten en un ser luminoso y de gran valor personal...

Felicitaciones a ella y a su hermosa familia...

Moni y Juanjo



Rosita rodeada por tres de sus hijas, vecinos y amigos

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Simbiosis, comensalismo o depredación?

De adolescente leí con mucho entusiasmo “Sobrevivir”, un libro del etólogo Vitus Dröscher, dedicado a describir comportamientos y hábitos de los animales. En su desarrollo se mencionan un sinfin de temas que parecen netamente humanos pero que tienen su correlación en el reino animal, como el manejo del stress, el respeto a los mayores, el cuidado de la salud, las organizaciones sociales y especialmente, las formas de interacción entre especies...

etología. 1. f. Estudio científico del carácter y modos de comportamiento del hombre 2. f. Parte de la biología que estudia el comportamiento de los animales. Real Academia Española




Como lector, uno no puede evitar encontrar paralelismos entre muchas de estas conductas animales y humanas (finalmente somos bastante animales, no?) Aunque no haya correlación directa y exacta entre ambas realidades, se pueden entender muchos fenómenos por “sociología comparada”; al menos eso es lo que me pasa a mi...

Pensando en las nuevas realidades del pueblo y en su repentino crecimiento poblacional y comercial no pude evitar volver a pensar en aquellos paralelismos con las conductas animales. Como repaso de lo aprendido en la escuela o como acercamiento a temas desconocidos, los invito a que repasemos juntos algunos términos utilizados para describir las relaciones entre especies (animales o vegetales)



INTERACCIÓN ENTRE ESPECIES
Si bien puede haber distintos criterios entre autores sobre cómo clasificar las relaciones entre especies, todos coinciden en las principales categorías y en esta entrada vamos a repasarlas...

Las relaciones pueden establecerse entre individuos de una misma población (intraespecíficas) o entre miembros de poblaciones diferentes (interespecíficas) y pueden no tener efectos sobre alguno de los individuos o provocar beneficios o perjuicios sobre uno o sobre ambos.

Hay relaciones en las que ambos participantes obtienen algún tipo de beneficio y aunque algunas fuentes definen a todas estas relaciones como “simbióticas”, otras le adjudica al término un significado mucho más específico. De todos modos, lo más importante son los conceptos que encierran estos términos:
Relaciones benéficas:

Protocooperación o Mutualismo


Es una relación en la que ambas especies resultan beneficiadas, pero dicha relación no resulta vital ni obligada para ninguna de ellas.

Un ejemplo típico son las garcitas, picabueyes u otras aves que se posan sobre el ganado para alimentarse de sus parásitos. De esta relación el ave resulta beneficiada ya que obtiene alimento y el animal sobre el que se posa, se deshace de sus molestos parásitos. El ave puede alimentarse de otras formas y el animal puede deshacerse de los parásitos mediante otros mecanismos, por lo que la relación es beneficiosa para ambas especies, pero no vital.


Mulata sobre carpincho
foto: Darío Podestá - Flickr


Algunas hormigas dan protección a los pulgones a cambio de un líquido dulce que estos segregan cuando las hormigas los estimulan.


Simbiosis o Mutualismo obligatorio


Es una relación en la que las especies participantes obtienen beneficio mutuo y no pueden vivir separadamente, pues de otra forma morirían. Es una relación obligada.

A nuestro alcance, son un buen ejemplo los líquenes, que están formados por la asociación de algas verdes unicelulares con hongos del tipo de los mohos. Las algas aportan el alimento que elaboran mediante la Fotosíntesis (y que los hongos, carentes de clorofila, son incapaces de producir). Los hongos forman con sus filamentos una red o malla que retiene a las algas, carentes de elementos de fijación, ellos conservan la humedad y fijan el líquen al sustrato sobre el cual se desarrolla. La separación de cualquiera de sus integrantes determina el fin de la misma.



Liquen
foto: Wikipedia


Otro ejemplo de simbiosis se da entre entre el pez payaso (popularizado por la película "Buscando a Nemo") que nada entre los tentáculos de Anémona. Ese pez protege su territorio de otros peces comedores de la anémona y a cambio los tentáculos de la anémona le protegen de otros depredadores



Pez payaso nadando entre los tentáculos de una anémona

Comensalismo
En esta relación se beneficia sólo una especie, mientras que la otra no se beneficia ni se perjudica. Un ejemplo puede estar dado por las aves o insectos que se alimentan con estiercol de ganado, del que pueden obtener semillas semidigeridas

Hongo creciendo en estiercol

Otro ejemplo: las orquídeas y otras plantas epifitas, que crecen sobre ramas o troncos de otras plantas. A esta relación también se la denomina Epibiosis.


Helecho creciendo sobre una palmera

Cuando el beneficio consiste en obtener un hábitat (sitio donde vivir o alojarse), la relación se denomina Inquilinismo (Como es el caso de un ave que anide en el hueco de un árbol, beneficiándose sin provocarle perjuicios a la planta)



Cotorritas anidando en el hueco de un árbol


Relaciones de Beneficio - Perjuicio

Predación


Esta situación se da cuando los miembros de una población atacan, capturan y matan a miembros de otra especie (convertida en presa), con el objeto de alimentarse. En esta relación sólo resulta beneficiado el predador. De todos modos este es un término relativo porque una especie puede ser predadora pero a su vez convertirse en presa de otras (Un pez se alimenta de larvas de insectos o de otros peces pero a su vez puede ser presa de una garza, la que a su vez puede ser cazada por un felino...) .

Esta relación influye fuertemente en la evolución de las poblaciones (tanto predadores como presas), desarrollando mejores estrategias de caza entre los predadores y mecanismos de camuflaje, escape o señales de alerta entre las presas.

Los tamaños de las poblaciones de unas y otras mantienen equilibrios dinámicos y suelen autorregularse si no aparecen factores externos que rompan este equilibrio. El tamaño de una población de predadores con frecuencia está limitado por la disponibilidad de presas y a su vez, el tamaño de la población de presas depende de la cantidad de depredadores.

En esta relación, solamente el individuo o especie predadora, resulta beneficiada

Garza blanca con su presa
foto: Jorge García Vicente - foto-mundosilvestre.com


Parasitismo

Relación en la cual uno de los individuos (parásito) se beneficia al alimentarse a expensas de otro (huésped), que resulta perjudicado por la relación, aunque esta no implica riesgo de vida en el corto plazo

El parasitismo se puede considerar una forma especial de predación, en la que el predador es considerablemente más pequeño que la presa.

Los parásitos que viven en el interior del cuerpo del hospedador, como la lombriz intestinal, se denominan endoparásitos, mientras que los que viven sobre el cuerpo del hospedador, como el piojo o la pulga, se denominan ectoparásitos.



Tenia: endoparásito común en mascotas (perros y gatos)


Garrapata: ectoparásito común en mascotas (perros y gatos)


Explotación

La explotación consiste en la interacción entre especies durante su actividad biológica, que tiene como resultado el beneficio de unas especies a expensas de otras que se ven perjudicadas. Un ejemplo lo constituye el Renegrido, que no construye nidos sino que pone sus huevos en nidos de otras especies para que éstas los incuben y, después de la eclosión, alimenten a sus pollos.



Chingolo alimentando a una cría de renegrido



Relaciones de Perjuicio

Competencia


Así se denomina a la rivalidad entre individuos de la misma especie o no, para conquistar un recurso que resulte limitado. Uno piensa inmediatamente en el alimento, pero también son recursos el agua, la luz o el territorio. La intensidad de esta competencia depende de la similitud entre las necesidades de una u otra especie y de la mayor o menor disponibilidad del recurso. Así, la luz solar es un recurso limitado en un bosque, y las plantas compiten por él buscando mayor altura en su follaje o trepando.
Cuando la competencia se establece entre miembros de una misma especie se denomina intraespecífica, e interespecífica cuando es entre miembros de distintas especies



Competencia intraespecífica entre larvas por el alimento



Competencia interespecífica entre una paloma y un gorrión por el alimento
foto: http://www.sarda.es/


Competencia interespecífica entre un benteveo y un hornero por el territorio
foto: R. Yommi - avesypaisajes.blogspot

En entradas anteriores ya mencionamos la competencia que se establece entre especies autóctonas e introducidas (estorninos acacias)


Otras relaciones:

Amensaismo o Antibiosis: Relación en la cual, uno de los asociados resulta perjudicado pero sin que haya un beneficio para el otro. Por ejemplo, el hongo Penicillium produce penicilina: un antibiótico que inhibe el crecimiento de bacterias. En esta relación los hongos no se afectan ni se benefician, en cambio las bacterias son seriamente afectadas.

Alelopatía
: Es la relación entre dos especies diferentes de plantas, donde la presencia de una inhibe el crecimiento de la otra. Es conocido el caso de plantas como el Nogal, debajo del cual no crecen otros vegetales. Actualmente el concepto se extiende a la interacción con los insectos, hablándose de plantas insecticidas como el paraíso o los copetes.

Foresia. Es la relación que existe cuando una especie es transportada pasivamente por otra. Por ejemplo, la asociación entre el pez rémora que se adhiere al tiburón para ser transportado, sin provocarle ningún perjuicio o las semillas (abrojos) que se adhieren al pelaje de animales.

Tanatocresis. Consiste en el aprovechamiento que realiza una especie de restos, excrementos, esqueletos o cadáveres de otra especie con el fin de protegerse o de servirse de ellos como herramientas (pero no para alimentarse en forma directa). Por ejemplo, el cangrejo ermitaño protege su blando abdomen introduciéndose en la concha vacía de un caracol



Cangrejo ermitaño
foto: Wikipedia

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Les dejo una propuesta: bajo esta visión, es interesante analizar las relaciones que se dan entre nosotros, los humanos y entre nosotros y nuestro entorno... ¿Cómo es nuestra relación con compañeros de trabajo, familiares, vecinos, empleados y empleadores? ¿Se animan a marcar paralelismos entre estos ejemplos y el City Bell de hoy?



Carancho: un carroñero que aprovecha los restos de un animal muerto
foto: Alex Earnshaw - fotosaves.com.ar

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Los camiones de José Verge

José Verge nació el 6 de agosto de 1901 y aunque empezó trabajando en la estancia de Pereyra, siendo aún muy chico y antes de que se creara el pueblo, comenzó a trabajar en la Estancia Grande.

Su primera responsabilidad consistió en el cuidado de las gallinas de un criadero que se encontraba en lo que ahora es Jorge Bell entre Pellegrini y Güemes.

Cuando murió Jorge Bell, estas tierras se repartieron entre herederos y comenzó un período de fragmentación de la estancia y venta de las tierras, y junto con ello se decidió la creación del pueblo, como ya se ha explicado largamente... En esta época, la principal actividad de José fue la de levantar los alambrados internos de la estancia hasta los límites con Villa Elisa y hasta la Estancia El Rincón, para permitir el trazado del nuevo pueblo.

Ya adolescente, compró su primer camión (puesto a nombre de su padre) y se dedicó a realizar changas y comisiones a Buenos Aires con una frecuencia de dos viajes por semana.


Primer camión: Ford a bigote, modelo ‘28


Camión Chevrolet N° 2, usado para las comisiones a Buenos Aires

Hacia fines de la década del ’20 agregó a su actividad la venta de cereales en Buenos Aires simultáneamente a las comisiones (que solían consistir en el envío de productos naturales a Buenos Aires y desde allí, el transporte de productos manufacturados, materiales para construcción, etc)

Con una semana de diferencia, en el año 1929, su hermano Enrique y luego él, protagonizaron los primeros casamientos celebrados en City Bell. Las ceremonias se llevaron a cabo en la Casa de Té (actual Club Atlético) que en aquel entonces concentraba casi toda la actividad social del pueblo.

En los años '30 la Estancia “El Rincón” (que había sido heredada por Eduardo Bell, hermano de Jorge) fue vendida a Saint Hnos, la conocida empresa de los productos “Águila Saint”. José consiguió trabajar para Saint transportando (en tarros) la leche producida en El Rincón hasta Buenos Aires. Esta actividad le resultó beneficiosa y en cuatro o cinco años pudo crecer hasta disponer de cinco camiones para la tarea.


Camión Federal, utilizado para trasportes a la empresa Saint Hnos

Como suele pasar con los contratos con empresas grandes, en un determinado momento Saint decidió adquirir camiones tanque y realizar el envío de leche con sus propios vehículos y eso resultó sumamente perjudicial para José quien tuvo que deshacerse de parte de su flota y empezar de nuevo...

La nueva actividad consistió en la venta de cereales, carbón y leña en el pueblo, a lo que se le agregó la venta de combustible (principalmente querosene) concesionado por la empresa Esso. Para esta actividad levantó un galpón en Sarmiento y Cantilo, donde funcionó el primer surtidor del pueblo, conectado a un tanque subterráneo de 3000 litros. El segundo surtidor del pueblo estuvo ubicado en Centenario entre 15 y Pellegrini, en lo que después fue la primitiva estación de servicio de Robledo.

Además de cubrir la necesidad local de combustible, la provisión se extendió hasta los haras ubicados en Gorina y El Ombú (actual Country de Estudiantes)

Hacia el año ’40 Verge comenzó a trabajar para la empresa Nestlé, transportando leche desde Punta Indio hasta la planta ubicada a la entrada de Magdalena y desde Magdalena a Buenos Aires. Cuando esta planta empezó la producción de productos elaborados, Verge se ocupó del transporte hasta Buenos Aires.


Camiones N° 1 y N° 4, utilizados para el transporte de productos Nestlé

Aprovechando el conocimiento de la región, anexó el reparto de encomiendas a Magdalena y posteriormente a Pipinas y Verónica.



Camión N° 6

José Verge se jubiló en 1968 y vendió sus camiones a la empresa Rabionne.


José Verge, a los 68 años, en ocasión del homenaje realizado en 1969 a los pioneros de City Bell, en el 55° Aniversario del pueblo.

Alberto Verge, hijo de José, fue quien me recibió en su casa para contarme todas estas historias. Trabajó a la par de su padre durante toda su vida y cuando José se jubiló, quedó con uno de los camiones y refundó la empresa familiar, llegando a tener cuatro camiones. Alberto continuó con la actividad durante casi veinte años más, hasta su propia jubilación en 1986.


Logotipo de la empresa de Verge

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Un paseo de 20 años...

Este video fue grabado hace 20 años por una familia amiga, para ser mostrado a familiares residentes en Europa, mostrándoles algunas postales de City Bell.

Lo tenía atesorado Armengol Torres, y su sobrina, Nuria Ciciarelli (una lectora y colaboradora habitual de este sitio) tuvo la gentileza de alcanzármelo para que lo comparta con ustedes.

La filmación arranca en el Camino Centenario (viniendo desde Villa Elisa) apenas cruzada Balcarce, muestra la entrada al pueblo y la avenida Cantilo desde la Estación hasta la calle 6. Luego recorre la calle 3 desde la Plaza Belgrano hasta Güemes, la Diagonal Jorge Bell desde Güemes hasta Pellegrini y culmina con algunas tomas de Pellegrini entre 7 y 6.

Véanlo y después charlamos...




El video fue grabado una tarde de domingo de Agosto de 1990, por lo que el tránsito y movimiento de gente son bastantes escasos, de todos modos se adivina una tranquilidad y descompresión que estamos extrañando..., no?

Que vieron?

Yo encontré algunas “perlitas” que vale la pena remarcar: varias calles de tierra, la inexistencia de “Betti” sobre Rivadavia, la estación de servicio “Puma” sobre calle 10, la casa original de la familia Alurralde en Centenario y 13, el cartel de “Bienvenidos a City Bell”, la pizzería “La Madrileña” y la panadería “Del Pueblo” en la primera cuadra de Cantilo; alcanza a verse brevemente la Clínica en Cantilo y 7 y la Casa Fundacional luce casi original en la misma esquina. La ex Unión Telefónica ya está ampliada pero con sus colores originales y en la calle 6 todavía no existen ni el "Pasaje Bello" ni el local de “Clan Issime”.

Sobre la Plaza Belgrano se ve la clínica del Dr Said, y sobre 3 el Banco Platense y el Correo Argentino. La Diagonal Jorge Bell luce sus ombúes sobre un asfalto eternamente destruido y permite todavía la circulación en doble mano. Pocos autos pero muchos Citroën y finalmente la Avenida Pellegrini con el tramo de 6 a Jorge Bell todavía de tierra.

En fin, City Bell ha cambiado mucho en estos 20 años y este documento nos permite asomarnos un ratito a ese pasado que no queremos repetir pero tampoco podemos olvidar...


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